Futbolistas europeos en Sudamérica

Para calmar los nervios y la ansiedad mientras se definen las semifinales de nuestro Mundial de Noventosos Sudamericanos en Twitter, vamos con algunos jugadores europeos top jugando en clubes de Sudamérica.

El que más tenemos fresco en la memoria es este de la foto de portada. Daniele De Rossi llegó a Boca Juniors luego de una gloriosa carrera de 18 años con la Roma y su selección. Su aporte fue más mediático que efectivo: 7 partidos jugados -titular en cuatro- y un gol, precisamente en su debut. No completó el año del contrato y ahí sí se retiró.

Otro jugador mediático pero que mostró mayor peso efectivo en la cancha fue el delantero David Trezeguet, campeón del mundo y europeo con Francia. Llegó a River en la famosa temporada 2011-2012 en el que el Millonario estaba en la segunda categoría, y fue vital para el retorno del club a Primera. Trezeguet anotó 17 goles con River en dos años, luego pasó a Newell´s y marcó 9 más. De ahí se fue al retiro remunerado que es la liga de fútbol hindú…

El español Dani Güiza no es tan recordado pero en su momento fue uno de los delanteros más en forma (?) de Europa. Fue Pichichi con Mallorca en 2008 y campeón de la Euro 2008 con España (en la que anotó dos goles), tenía todo para irse a un club grande para consagrarse, pero decidió irse a Fenerbahce (inserte emoji de “palmface”) y ahí se comenzó a diluir. Duró tres años en Turquía, luego volvió a España dos más a jugar en Getafe. Con los azulones ya mostró números horribles: 3 goles en 34 partidos y ya olía a retiro con 33 años, lo que parecía confirmado al irse en 2013 a un club de Malasia. Pero de ahí terminó cayendo en 2013 a Cerro Porteño, un fichaje muy criticado en Paraguay en su momento por la fama de polémico, mujeriego y fiestero del delantero (cosa que le había afectado su carrera).
Y no le fue mal en el Ciclón del Barrio Obrero: 20 goles en 59 PJ, compromiso (para sus estándares) y humo medido como este ayudaron a que dejara un buen recuerdo en la afición allá:
De Cerro volvió a Esp a jugar en Cádiz, cuya afición lo recibió con este particular cariño por las veces que el jugador declaró ser “anticaditano” y jurando que nunca se pondría la camiseta del Cádiz. Qué hermosos seres humanos son los futbolistas…

Los clubes brasileños, con mucho más poder económico y mediático que sus colegas de Sudamérica, se pueden dar el lujo de traer jugadores top con frecuencia. Hace poco estuvo Seedorf en Botafogo, el español Juanfran sigue jugando (o bueno, lo que sea por el Covid-19) en Sao Paulo.

Pero los pasos de futbolistas europeos de alto nivel no son exclusivos de ahora: uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos de España jugó 5 años en San Lorenzo de Almagro anotando 112 goles. Hablamos del gran Isidro Lángara, mundialista en 1934 donde marcó dos goles.

El yugoslavo Dragoslav Šekularac fue figura con su selección en los Mundiales de 1958 y 1962 (acá lo vemos de penúltimo entre los hincados). Jugó en Colombia para Independiente Santa Fe (foto) Millonarios, América y Bucaramanga. Solo rindió en gran nivel con el cardenal de Bogotá…

El húngaro Gyula Szengeller -señalado con la discreta flecha en la foto- fue una de las figuras de al copa del Mundo 1938. Terminó llegando ya viejo y casi de rebote, a jugar en Colombia para el Unión Magdalena en una historia que alguna vez contamos aquí.

Y uno que aunque no jugó en Mundiales (fue convocado a 1994 pero no saltó a la cancha) vale la pena recordar al búlgaro Velko Iotov, que estuvo en Newell’s cuatro años previo paso por el fútbol español. Gracias a la investigación para este hilo, hallamos esta foto que nos indica un error que teníamos de siempre: en realidad el fútbol no se originó en Inglaterra sino en Rosario, más específicamente en las inferiores de Newell´s. Favor divulgar.

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