Cuando la Unión Soviética perdió el invicto en el interior de la provincia de Buenos Aires

El 17 de abril de 1982, la Unión Soviética llegó a la localidad de Olavarría para jugar un amistoso contra el casi desconocido Loma Negra. Esta es la historia.

Un 17 de abril, la Unión Soviética perdió un invicto de 17 partidos ante Loma Negra de Olavarría, club de un efímero paso por la primera división del fútbol argentino.

Loma Negra era el nombre de la fábrica de cemento propiedad de Amalia Lacroze de Fortabat (empresa contratista preferida por la dictadura, vale añadir). El equipo pasó de ser uno más de la liga regional a jugar el Torneo Nacional, casi sin escalas, pagando un gran plantel.

Como cuenta Andrés Burgo:

El Club Social y Deportivo Loma Negra, que había sido fundado en 1929 para que los empleados de la fábrica participaran en la liga local, no tenía ninguna relevancia en el fútbol argentino. Es cierto que en noviembre de 1980 le había ganado la final de Olavarría a Estudiantes, pero eso apenas significaba la clasificación al Regional 1981, un torneo en el que debían participar 78 equipos del Interior y que, a través de una durísima depuración, apenas ofrecía cuatro plazas para el Nacional de ese año, el campeonato en el que sí jugarían el Boca de Maradona y el River de Kempes. Ningún futbolista de gran nivel hubiera firmado por Loma Negra si no fuera que los gerentes de la empresa comenzaban sus reuniones con una pregunta irresistible: “¿Cuánto querés ganar?”. Los jugadores respondían con cifras superiores a las que cobraban en Buenos Aires y acordaban de inmediato, pero se quedaban con la incómoda sensación de que podrían haber pedido más dinero –y que Loma Negra se los habría pagado–.

“El partido contra Unión Soviética se jugó un sábado al mediodía y nosotros ya habíamos empezado a concentrar el martes previo –recuerda, 36 años después, Luis Barbieri, arquero de aquel Loma Negra–. Ellos no tenían idea quiénes éramos: un equipo del interior del país sin ninguna relevancia internacional. Pero nosotros lo vivíamos como mucho más que un amistoso. Como yo era el capitán del equipo, gente del club me había hecho saber que, si ganábamos, el premio sería una invitación para todo el plantel a mirar el Mundial de España”. (fuente)

El gol fue de Husillos, ex jugador de Boca, a 10 minutos del final. Cuenta la leyenda que en el entretiempo la delegación visitante había pedido al equipo argentino que “levantara el pie del acelerador”.

El partido se jugó en cancha de Racing de Olavarría y la recaudación (a estadio lleno) fue de 12 mil dólares, lejos de los 30 mil que cobró el conjunto soviético por jugar.

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