Camisetas raras del fútbol sudamericano: Tomo I

Al hablar de cosas relacionadas con el fútbol, un tema que siempre llama la atención está relacionado con las camisetas. Por eso, cada tanto vamos a ir tirando algunos pequeños hilos con casos conocidos (o no tanto) del fútbol sudamericano.

Primero vamos con esa rara camiseta de Boca, utilizada en un par de partidos internacionales de 1978. Como podemos ver, tiene el número bicolor en la espalda, el apellido de su portador (pioneros en Argentina) y el número en la manga izquierda.

A simple vista nos remite a las camisetas que se usaban en la NASL estadounidense, donde por ese tiempo llamaba la atención el NY Cosmos de un tal Pelé. Esta camiseta vio la luz el 21 de marzo de 1978, en el partido de ida de la Intercontinental ante Borussia Moen…. Monch… Moech… *ctrl +v* Mönchengladbach, que terminó 2-2. Una semana después se usó en el 3-0 ante América de México por la Copa Interamericana.

Se usó por última vez a los pocos días, cuando perdieron 1-0 en el partido de vuelta y 2-1 en el tercer partido. Posiblemente la cábala y el inminente segundo partido ante los alemanes derivó en el olvido de esta camiseta que rompió con un estilo.

Otro caso curioso, yendo unas décadas más atrás (a 1931, precisamente), es este diseño de  Estudiantes  de  La  Plata, con su camiseta a cuadros rojos y negros, similar al modelo usado por Newell’s en los ’90. En la foto de  @Museo_Edelp sale Alberto Zozaya, autor del primer gol profesional.
Esa camiseta solamente se usó en el primer torneo profesional en Argentina, cuando Estudiantes se enfrentó ante River y Talleres de Remedios de Escalada.

Y para cerrar esta primera entrega, saliendo de Argentina, vamos con el extraño caso del  Tolima, en 1981. Un club que comenzó vistiendo de celeste y blanco (a lo Racing) y pasó al vinotinto y oro (a lo… ehh…) pero que fue testigo del poder de un sponsor.
La cuestión es que el equipo de Ibagué, hasta mediados de los ’70, era un habitué de la última posición de la tabla. Hasta que empezó a crecer en el club la figura del empresario Gabriel Camargo. Este señor era el propietario de Kokoriko, una compañía dedicada a la venta de pollos asados. El patrocinio obviamente no tardó en caer, con una inyección económica que sirvió para la llegada de varios buenos refuerzos.
Pero no quedó todo en el poco estético logo, sino que el club pasó a llamarse oficialmente Club Deportes Kokoriko Tolima, llegando hasta el cambios en los colores.En 1981 lograron un histórico subcampeonato que les permitió llegar a la Copa Libertadores, donde cayeron en semifinales, con un recordado plantel. En la imagen, vemos a Víctor Hugo del Río con cara de “quiero que me prometas que me estás sacando en primer plano”.
Después de esa época dorada, el patrocinio fue retirado y el equipo lo sintió, hasta caer en el descenso en 1993. En el siglo XXI superaron la campaña avícola, siendo campeones y con otras participaciones en torneos internacionales.
Compartilo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *