Los grandes jugadores que no llegaron al fútbol argentino

El tema de la llegada de De Rossi a Boca casi que nos obliga a hacer un repaso de aquellas figuras del fútbol que -humo mediático de por medio o no- fueron vinculadas a diferentes clubes del fútbol argentino. Pista: Hay varias perlas en las imágenes de los diarios.

Arrancamos con uno que es más cantado que el feliz cumpleaños: Edgar Davids y la reunión QUE NUNCA SE SUPO NI DÓNDE NI CUÁNDO FUE con el recordado ex presidente de River, José María Aguilar. Al final no llegó.

En 2004 fue noticia el interés de San Lorenzo por Batistuta. Tranquilamente podría no estar en este listado, pero el pésimo uso del Photoshop de esa imagen merece el escarnio público.

Roberto Baggio a Boca (2005): Era el refuerzo estrella para celebrar el centenario del club. Después salió que se conformaban con el Principito Sosa y Giovanni Hernández. No llegó ninguno.

River, en esos tiempos en los que entró y salió de la segunda categoría del fútbol argentino, tiró humo con porcentajes y todo. Por un lado, el 80% de Beckham. Segundo, el 99% del español Guti. Por suerte dejaron un margen de error.

Saliendo de River, pasamos al sueño frustrado de muchos. Cuando se dijo que Petrobras iba a acercar a Rivaldo a Racing más de uno se emocionó, pero el crack prefirió el desafío del fútbol de Grecia, Uzbekistán y Angola. Eligió bien.

Siguiendo con Racing, en 2013 le habían ofrecido al rumano Mutu. Una pena que la prensa no ayudó (?)

Una retro: Como Maradona fue a Boca en 1981, en River buscaron un golpe de efecto similar: Toninho Cerezo. Pose con la camiseta y todo, pero no. Después se fue a Italia y volvió a Brasil, lugares en los que tan mal no le fue.

Una más retro: George Best a River en 1975. En ese entonces tenía 28 años y se había retirado para “disfrutar de la vida”, algo que sabía hacer bastante bien.

La década del 90 fue bastante particular en la historia de Boca. Antes de Palermo, Serna, Riquelme y compañía, Macri se reunía para sumar a sus filas a Iván Zamorano y al búlgaro Hristo Stoichkov.

Y del macrismo tardío, no podemos ignorar la llegada del suizo Hakan Yakin, que nadie pidió. Hasta le habían organizado la semana al pobre.

Otra negociación recordada fue la de Roberto Carlos, que estuvo así de cerca, pero así eh (?), de llegar a San Lorenzo. Una pena que el Fenerbahce no lo soltó a tiempo.

¿Cuántas veces sonó Diego Lugano para River? Una suerte que lo pudimos ver con la banda roja después del Mundial de Brasil.

Esta es genial. El Pibe Valderrama posando con la camiseta de Newell’s en enero de 1995. Después de la presentación, como no le dieron el dinero acordado por adelantado, volvió al aeropuerto y retornó a Colombia.No fue su único acercamiento al fútbol argentino. Al año siguiente posó para El Gráfico con la camiseta de Independiente, diciendo que sería un sueño para él ser dirigido por Menotti. No pasó.

Por último, la no llegada de Lothar Matthäus a Racing en 2009. La firma con bombos y platillos terminó en la versión que decía que no vino por su esposa, luego desmentida.

Y para el final, el 10. En vísperas del Mundial de Francia, Diego Maradona anunciaba su llegada a All Boys, donde iba a jugar con el Checho Batista. Desestimó una oferta de Cipolletti de Río Negro y todo, pese a las facilidades que le daban. Los hinchas mostraron su ilusión, pero terminaron con el corazón roto. Años después habría una segunda parte, pero Diego acusó a la dirigencia de estar armando una movida mediática con su nombre.

Así vamos cerrando el repaso. Gracias a los medios que nunca borraron estas animaladas de la web. Como Fútbol Kitsch es una cuenta muy (?) seguida en varios países, abrimos el juego para que nos cuenten casos similares en otras ligas sudamericanas.

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